sábado, agosto 20, 2022

 

 

 

 https://www.youtube.com/watch?v=nMDrqZQNXrg


 

 

 

En esta segunda edición de La doctrina del Shock explicaremos el origen del nombre escogido para este programa basado en el libro de la periodista Naomi Klein La doctrina del shock , el auge del capitalismo del desastre, 2007) y de los temas que estaremos hablando en futuras ediciones.

Repasaremos algunos fragmentos del documental “La doctrina del Shock” (Michael Witerbotton 2009)y veremos cómo nos están aplicando una doctrina del shock de manual de preescolar.

Veremos el interés de la psicología de autoayuda por fragmentar nuestros vínculos y desviar la atención de los verdaderos tóxicos y “vampiros” que nos rodean, los gobiernos y las multinacionales.

Veremos que si hacer que el individuo “pierda noción del mundo que le rodea” es una de las estrategias del shock; uno de sus instrumentos más eectivos para la disociación  es la ideología de género que crea una desconexión total con cuerpo, realidad biológica y da el pistoletazo al trashumanismo.

En un fragmento de debate televisivo con Mtt Walsh , autor del libro ¿Qué es una mujer? podremos observar cómo la ideología de género confunde y aliena desde su gusto por la neolengua o por defender que el negro es blanco.

También repasaremos cómo en Venezuela hemos sido sometidos una doctrina del shock experimental caribeña con toques de doctrina del show con nuestra supuesta “revolución” y nuestra supuesta “oposición” y cómo ésta estrategia practicada con nosotros  es la que se está aplicando en el resto del mundo con la complicidad de los medios de comunicación y las redes sociales, lo que altera nuestra percepción del mundo y la realidad,  generando todo un mundo de dialécticas delirantes mientras distraen a la población de el gran reseteo y la agenda imparable y genocida  que se está instaurando globalmente.


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jueves, abril 28, 2022

2020 el año de la ciencia para dummies o la tierra nunca fue tan circular


 

Los medios masificados nos venden un relato informe y sistemático en todas partes del mundo. Al finalizar un año y comenzar otro, las redacciones del aparato mediático ( y metastásico) internacional, se ponen en acción para inducirnos una serie de ideas que jamás tiene por fin “informarnos” sino más bien distraer nuestra atención y manipular nuestra percepción con el fin de vendernos algún producto, sea este ideológico o material .

 A finales de diciembre y principios de enero empiezan con sus “records” o enumeraciones de “logros” e “hitos” conquistados en el año transcurrido.
Un tópico muy repetido desde hace por lo menos veinte años es
“X año, el año de la ciencia”

 Y como al parecer los medios están empeñados en vendernos una nueva “normalidad” es decir, una narrativa en donde el blanco es negro y la guerra es la paz pudimos ver  recientementeeste absurdo lema repetido en numerosas publicaciones  en nuestro Facebook o en twitter.
Y descubrimos entonces que la afirmación de que 2020 había sido el año de la ciencia no era más que un publireportaje pagado por todos esos siniestros personajes empeñados en innocularnos masivamente una substancia que ellos denominan vacuna, y que numerosos científicos denominan terapia genética. 

Y es que si en algo se han empeñado los medios en 2020 es en elevar a la categoría de “expertos” a los personajes más disparatados y en desprestigiar y linchar a cuanto científico o disidente se atreviese a cuestionar las medidas tan “cuestionables” que tomaron la mayoría de los gobiernos del mundo.




La palabra ciencia  en su acepción más sencilla viene del latín y significa “conocimiento”, un conocimiento estructurado que investiga e interpreta los acontecimientos.
Lo que se OPONE a ciencia es ignorancia y lo opuesto a ignorancia es precisamente ciencia.


Para tener conocimiento debemos “informarnos”.
Hay otra cosa que resulta incompatible con la ciencia y es el “oscurantismo” que no es más que la práctica deliberada por parte de las élites gobernantes para evitar que la gente acceda al conocimiento.
¿Cómo se hace que en la era de la información, en donde cualquier persona con acceso a internet , es decir más del 50 % de la población mundial para evitar que la gente sepa la verdad?


Esta claro que no nos vamos a volver en unos días o en unos meses y de forma autodidacta, unos expertos en genética, biología, medicina o geopolítica, pero sí que somos capaces usando nuestra inteligencia (que incluye nuestra empatía, nuestra experiencia, nuestra memoria) para evitar alienarnos ante el bombardeo inclemente de los medios de desinformación.


¿Como oscurecemos una verdad, una evidencia, una realidad incontestable?
Pues se procede a fumigarla. 


Sí, a lanzar millones de mentiras a través de las infinitas plataformas mediáticas de forma que la verdad y con ella la realidad se vea sepultada por la ingente cantidad de propaganda esparcida sobre la población.


La publicidad, la política, la ingeniería social, el marketing , el periodismo, la psicología , la industria farmacéutica y alimentaria hace tiempo se corporeizaron en un bastardo cartel mafioso que paralelamente a que nos vendía cigarrillos, chocolatinas, refrescos vestidos, coches y joyas también nos vendía historias, realidades, causas, ideologías , enfermedades y “síndromes” con el fin de lograr que una masa importante de individuos se volvieran, aun en contra de sus propios intereses, cómplices necesarios en los históricos y sistemáticos movimientos de las grandes élites para ir colonizando no solamente de los “medios de producción” (ojalá hubiese sido solamente eso), sino de todos los recursos naturales o no,  necesarios para la supervivencia de la mayoría de la especie.


Recursos que incluyeron primero nuestro tiempo, nuestra salud, nuestro ambiente y ahora se disponen a colonizar nuestra mente, nuestro entendimiento, nuestro raciocinio, nuestra inteligencia y nuestra capacidad de amar, porque imbuidos en el miedo y la ignorancia nos volvemos sencillamente replicantes y zombies sometidos a los más caprichosos y rapaces devaneos de la clase dominante.
Porqué sentimos una disonancia “cognitiva” es decir , una desarmonía, un malestar ,una incongruencia interna ante la afirmación absurda de que 2020 fue el año de la ciencia.
Y es verdad que  durante 2020 la palabra ciencia estuvo en boca de todo el mundo. 


Citada totalitariamente por los distintos actores interesados en inocular multimediáticamente la estupidez , el doble pensar y las distracciones más absurdas a través de la producción masiva de informes, noticias, declaraciones, escándalos, twiters, videos, declaraciones, y comunicados con el fin de oscurecer cualquier cuestionamiento lógico y racional sobre las cantidad de incoherencias y despropósitos medievales totalmente nefastos para la salud a los que fue sometida la población mundial en 2020.

 


El titular que reza” 2020 el año de la ciencia” es una muestra lapidaria del doble pensar que se instauró en los medios en 2020.


En 2020 y de un solo zarpazo brutal y mundialmente coreografiado las elites del mundo procedieron a arrebatarnos la mayoría de nuestros derechos esenciales bajo la excusa de una enemigo ubicuo, invisible y caótico que como los virus informáticos de antaño, fue capaz de resetear toda nuestra existencia, borrar nuestros archivos fotográficos, nuestras memorias, nuestros hábitos y nuestro trabajo para sumergirnos abruptamente en un planeta detenido, lleno de personas enmascaradas y toques de queda, de distanciamiento social y “nueva normalidad”.

Un “Comité de expertos” secreto y salido de las entrañas del Gobierno chino, la OMS y los lobbies y “think thanks” que llevan las relaciones públicas y la imagen de las más rapaces y colonialistas multinacionales farmacéuticas y digitales representantes del turbo capitalismo, decidieron “científicamente” que había que someter a la población general (no la contagiada, no la infectada, no la vulnerable) a las mismas medidas medievales y radicales a las que sometió China a su población, es decir, al confinamiento masivo, a la distancia social , al uso insalubre y pernicioso de las mascarillas en lugares públicos y espacios abiertos y también , de forma menos “brutal” (que estamos empezando) primero, a los médicos disidentes y luego a cualquier ciudadano que en su justo derecho se preguntara sobre la ingente cantidad de incoherencias, despropósitos y medidas contrarias a la salud con las que se empezó a someter a los ciudadanos, a una de las campañas de terrorismo mediático más intensas y anticientíficas de la historia.


Habrá que recordar el método científico:

 
se basa en observación, hipótesis y experimentación:


Observo un fenómeno y quiero comprenderlo. Formulo lo que podría ser una posible explicación de ese fenómeno. Experimento: hago los movimientos y las acciones necesarias para comprobar o refutar mi hipótesis.


Propongo para liberarnos del oscurantismo pseudocientífico el novedoso
“Método científico para Dummies” o  2+ 2 son 4. 


Este sencillo método deductivo propone que si la suma de 2+ 2 siempre ha sido 4 no puede volverse cinco de repente por muy sofisticadas e insistentes que sean las explicaciones al respecto.

 
La premisa es que un palito y otro palito son dos palitos y dos palitos más dos palitos son siempre cuatro palitos.


¿Cómo saber que un palito es un palito? Porque lo puedes ver, oler y tocar, es decir, tendrás un conocimiento empírico del palito, tu experiencia será ese conocimiento.


Si llega a alguien a decirte que existe un palito invisible proveniente de otra dimensión que tú eres incapaz de contabilizar o percibir, será el que haga esa afirmación el que deba “probarlo” en ningún caso tú deberás actuar como si efectivamente existiese la posibilidad de un palito invisible.


Quien dice palito dice virus, quien dice palito dice ciencia, quien dice palito dice obviedad.


Basándonos en este método procederemos a formular algunas hipótesis que expliquen porque nos parece una mentira del tamaño de una catedral la afirmación 


“ 2020 el año de la ciencia”


En una época en que la inteligencia artificial gana a los más hábiles jugadores de póquer o que Loreal clona piel sintética para evitar la experimentación con animales, en una época en que podemos comunicarnos por video llamadas y se crean en laboratorios células madre o Elon Musk nos quiere poner un chip en la cabeza para “curarnos” o para permitirnos jugar o manejar un coche solamente con “el pensamiento” resulta que surge un virus en China, e inmediatamente el mundo se ve sometido a un dictadura mundial de facto quien encarnada en un político comunista etíope llamado Tedros Adhanom y diversificada en figuras como Bill Gates, el propio gobierno chino, los ceos tanto de las farmacéuticas como de la tecnocracia de Sillicon Valley proceden a recomendar una serie de medidas que los más disímiles y (supuestamente enfrentados) gobiernos del mundo ejecutan casi al unísono y que consisten en una serie de acciones antihigiénicas, que paradójicamente se suponen que destinadas a proteger nuestra salud y a evitar el “colapso del sistema hospitalario”.

 

 

 


Este gobierno mundial de facto empieza a emitir una serie de proclamas propagandísticas que convierten a la ciencia tal y como la conocíamos en un dogma religioso cargado de misterio, y absolutamente totalitario, enfrentado con aquello que se conocía en tiempos menos oscuros como “debate” y “búsqueda de conocimiento”
Empiezan a ocurrir una serie de milagros, es decir, una serie de sucesos “acientíficos” en donde 2+2 no suman 4 ni que nos pongamos de cabeza.


Por ejemplo, se nos dice que la única manera de detener el contagio de el virus es el “confinamiento” .
Aislamiento y encierro. Se ordena la reclusión masiva de la población que solamente podrá salir a la calle a comprar artículos esenciales y a trabajar en labores básicas como transporte, alimentación y estancos.
Se deberá acudir a estos sitios con mascarilla y guantes de protección, también se recomiendan y se venden en todas las grandes superficies, que aumentan sus ingresos contrastando con los pequeños comercios que se ven obligados a cerrar ya que el virus al parecer es menos contagioso en los locales de uso masivo que en las pequeñas tiendas de barrio. 


Se recomienda distancia social, nadie deberá acercarse ni a conocidos ni a desconocidos a menos de metro y medio.

Se prohíben terminantemente los besos, los abrazos y ver la sonrisa de los otros.

Las personas también tienen permiso de salir a pasear al perro pero solamente un par de veces al día.


Están prohibidas las actividades deportivas y solamente si se obtiene una orden especial que indique que la salud corre peligro por la falta de ejercicio (que no se puede obtener porque los centros de salud están cerrados) quizá se podrá salir a correr discretamente pero tratando de no ser observado por los vecinos que desconocen tu historial médico y sencillamente te tacharán de insolidario, irresponsable y negacionista y procederán a denunciarte con la policía local y a grabarte para colocarte como ejemplo de miseria humana en sus redes sociales.





 


En España se agregan algunas particularidades y se ordena cantar “Resistiré” a las ocho de la noche y aplaudir a los sanitarios por su abnegada labor ajena a la ineficacia de los políticos  aunque parasitada por ellos.


Está totalmente mal visto socialmente no demostrar un miedo respetuoso y solidario al coronavirus.

 Cualquier chiste , duda o actitud extrañamente despreocupada respecto al coronavirus puede considerarse por lo bajito negacionista y por lo altito ultraderechista.


Excepto si el gobierno español apenas decretado el estado de alarma riega con 15 millones de euros a las televisoras privadas y financia series de “humor” sobre el Covid -19


 (¿No eran una tragedia los muertos, las ucis desbordadas, los miles de parados que el confinamiento generaría, la brutal caída de la economía española? 


Pues sí y pues no, así el doble lenguaje se instaló en varios planos.)


Se prohíbe la práctica de ejercicio, los paseos por la playa y hasta en los pueblos más recónditos y rurales alguien tuvo que justificar a donde se desplazaba alguien rompiendo el confinamiento y mostrando una actitud insolidaria con sus semejantes.
Se prohíbe visitar a amigos y parientes porque podríamos ser un arma biológica inconsciente de su criminalidad y cargarnos a nuestros seres queridos. 


Por eso no los podemos visitar en la residencias en donde hay gente que dice que están atrapados en las peores condiciones. 


Tampoco podemos acudir a su funeral si mueren y debemos conformarnos con la información de que tenían coronavirus y fueron incinerados y sin autopsia para evitar  más contagios y el colapso de las morgues.
“Ya que el virus no se sabe cómo se trasmite”.


Pensar demasiado en ese asunto es alimentar teorías conspiranoicas relacionadas con el gerontocidio y el maltusianismo de las élites.
Revisemos el tratamiento: se prohíbe respirar aire puro , se prohíbe el ejercicio, se prohíbe el contacto social, se prohíbe el trabajo, de prohíbe el movimiento. 


No a la población en situación de riesgo que eran los ancianos con patologías previas sino que se impone a toda la población un régimen basado en el estrés, la falta de oxígeno y la falta de sol , ahh, e incertidumbre, también.


Aquí empieza a ocurrir el “primer milagro de la ciencia” en 2020 : Para evitar que te enfermes se te recomienda justo lo contrario de lo que han recomendado todos los médicos de la historia desde Hipócrates, Galeno hasta los médicos chinos, alternativos y los más radicales.
Es decir, respirar aire fresco , coger el sol , evitar el estrés , comer bien y hacer deporte. 


De pronto, en 2020, según los “expertos” tu sistema inmunológico no se alimenta de aire fresco ni produce vitamina D al contacto con el sol ni se desestresa cuando haces el amor o te ríes con unos amigos.
Según cientos de artículos periodísticos es hasta bueno para mejorar tu resistencia aeróbica hacer deporte con mascarilla, así que por si acaso, aunque estés corriendo en una pradera desolada ponte tu mascarilla no vaya a ser que el virus se trasmita por el aire a distancias inconmensurables.


También descubre la ciencia milagrosa de 2020 que estar en casa sin poder trabajar y alimentar a tu familia y sin saber si conservarás tu trabajo es una manera infalible de proteger tu salud y evitarte situaciones de estrés.



 


Te cuentan que en el 2020, cuando se clonan células madre y se diseñan sofisticadas armas de guerra bacteriológica la única manera fiable de detener un virus e impedir que atente contra la vida de las personas es impidiendo que estas personas vivan, es decir, reduciendo su vida a un arresto domiciliario solamente suspendido para lo esencial y limitado a una zona cerca de su residencia.


Otro «milagro» de la ciencia en 2020 es que ya los médicos no necesitan verte y te pueden diagnosticar y tratar vía telefónica. 


El año 2020 la ciencia se democratizó tanto, tanto, que la opinión de médicos y genetistas, biólogos y todo tipo de científicos fue considerada “conspiranoica» y se elevó a rango de expertos científicos a empresarios informáticos como Bill Gates o políticos comunistas como Tedros.


En 2020 no se logra aislar el virus ni se logra determinar su origen , pero se puede sin embargo determinar claramente sus simpatías ideológicas.


El 2 de marzo, es decir  6 días antes de la marcha del 8 M El Centro Europeo para el Control y prevención de enfermedades hizo hincapié en que “dentro de las "medidas de distanciamiento social individual" que debían "promover" los estados miembros de la UE, una de las principales era la de "evitar" acudir a "actos multitudinarios”


Insólitamente y rompiendo cualquier paradigma de esta “ciencia” que se instaló en la sociedad española a raíz de la crisis del coronavirus y que lo presuponía feminista de pro , este bicho aéreo, que se trasmite por aerosoles y que adora las aglomeraciones resultó sorprendentemente machista  y contagió a la mayoría de las políticas que insistieron en que se les iba la vida en la asistencia a la marcha del 8 M.


Tan solo 5 días después de la manifestación del 8 M la ciudad cuadruplicó el número de hospitalizados.


Sin embargo y en uno de esos giros incomprensibles de la ciencia 2+2 son 5 en el que nos fue introduciendo el gobierno, la manifestación nunca tuvo nada que ver con la crisis sanitaria que se instaló en Madrid a partir de entonces y todo se debió según se encargaron de repetirnos las televisoras tan generosamente abonadas con dinero público a que “no podía saberse” de ninguna manera que esto pasaría.
Cuando la gente estaba aislada y desconcertada por el encierro masivo de la población y los toques de queda que dejaron las ciudades desoladas, empezó el bombadeo mediático destinado a aturdir y confundir a quienes quisieran encontrar un sentido a la repentina y feroz desaparición de su libertad, su derecho a la reunión o al movimiento.
No se sabía cuál era el origen del virus pero se empezaron a crear dogmas de fe alrededor de esta “ciencia” representada por los políticos y las medidas degradantes y absurdas que tomaron en contra de la población.


Primer dogma de Fe : El virus no fue creado en un laboratorio en Wuhan ni tiene nada que ver con los experimentos que se realizan en los laboratorios que quedan en esa misma provincia y que casualmente trabajan también con cepas de coronavirus.


Luc Montagnier, premio nobel por haber “aislado” el HiV ( o sea un tipo bien metido en el ajo farmacéutico y mundialista) declaró que: “llegamos a la conclusión de que hubo manipulación en torno a este virus. A una parte, no a todo el coronavirus del murciélago, alguien agregó secuencias, en particular del VIH, el virus del SIDA. No es natural. Es el trabajo de profesionales, de biólogos moleculares. Un trabajo muy meticuloso ”.


Inmediatamente empezaron los medios su sistemática labor de negacionismo conductual:


Las agencias de cheking ( es decir, el nuevo ministerio de la verdad global) procedieron a “informarnos” insistentemente que creer en las afirmaciones de Luc Montagnier solamente porque fuera médico, premio Nobel  y especialista en virología y además llevara años trabajando precisamente en China, era caer en lo que se conoce como “falacia de autoridad”.  


No los enseñaron en artículos y no los enseñaron en pictoline, como nos enseñaron también en repetidas ocasiones la “paradoja de la tolerancia” para irnos preparando a ser intolerantes con esos negacionistas que según desde que punto los vieras, tenían claras tendencias nazis o ultarrderechistas.


Luc Montagnier no era científico en este caso ya que según los “expertos” citados por estos medios y publicados en revistas tan prestigiosas como The Lancet o Cientificsuputamadrerewie Montagnier se basaba en “teorías conspiranoicas” y había perdido toda credibilidad por sus coqueteos previos con la homeopatía y sus guiños al antivacunismo.


Así ocurrió con cada médico, especialista o investigador al que no lograran censurar completamente a través de un descarado blackout  en Facebook y You Tube que desde el inicio de la crisis Covid, aparte de volverse más ricos todavía, habían decidido hacer frente común contra la “desinformación” y las “teorías conspiratorias” que “intoxicaban” la “verdad verdadera” sobre el Covid 19.


La evolución científica fue tal que olvidamos conceptos como guerra bacteriológica, guerra biológica y a la gente le parece inconcebible que el virus fuera creado en un laboratorio que casualmente quedaba cerca del mercado de donde salió el virus. 


Se decidió que lo mejor para la ciencia era convertir esa hipótesis en un dogma: el virus nunca salió de un laboratorio y quien afirme eso es un negacionista , un  loco o un médico chino desaparecido ( y yo creo que soñar que uno es una médico chino secuestrada por el gobierno chino debe ser una pesadilla bien fea)
Si eso no es un avance en la difusión del conocimiento científico que baje Dios y lo vea.


Las palabras “negacionistas” “ultraderechistas” “conspiranoicos” y “terraplanistas” se pusieron de moda para ridiculizar y desprestigiar cualquier narrativa que cuestionara las totalitarias y abusivas  medidas que procedieron a implementar los gobiernos del mundo.
Miguel Bosé salió con maquillaje muy dramático a decirnos de manera desesperada y claramente producto de algún mal viaje que lo del Covid era una conspiración de las élites y un engaño de los gobiernos.


¿Pero qué sabrá Miguel Bosé de cómo se manejan los medios de comunicación? ¿Que sabrá de Bill Gates y de las élites mundiales un paleto como él que nunca ha salido de Huelva? ¿Ahh? ¿No? ¿Que Miguel Bosé conoce gente y que no había demostrado estar loco hasta ahora?  


No importa. Con Miguel Bosé no hace falta el tema de la falacia de autoridad, ha sido un “amante bandido” y eso le resta seriedad para hablar de temas científicos. 


¿Dónde vas Miguel Bosé al lado de Salvador Illa, por ejemplo?
Jorge Javier un excelso representante del “hombre nuevo” de la TV se mostró muy “decepcionado” y le pareció que la actitud de Miguel Bosé era “cutre” 


Si no te sentías cómoda con que te dijeran que te parecías a Miguel Bosé mejor no se te ocurriera cuestionar ninguna de las medidas ni la rapidez con la que se empezó a desarrollar una vacuna y mucho menos te pusieras a dudar de las buenas intenciones y de la filantropía de Billl Gates.


Y como vemos, así más o menos se desarrolló el debate “científico” en España.


“yo creo en la ciencia” “nos guiamos por los expertos” “ confiemos en la ciencia” repetían los medios.


De pronto nos vimos imbuidos en la nueva “ciencia” la ciencia del 2+ 2 son 5 llena de numerosos milagros de los que podemos extraer las más fantasiosas y rebuscadas conclusiones:


El Covid 19 es un virus claramente antifascista. Se pueden besar botas de negros para limpiar la culpa blanca por la esclavitud o asistir al velorio de Maradona y celebrar el aborto multitudinariamente no es riesgoso, siempre que no se tenga una actitud negacionista.


Pero es de «irresponsables» hacer botellones o bailar a cielo descubierto.


Un avance notable  de la ciencia en 2020 fue la generación insólita de  hologramas de médicos y sanitarios haciendo coreografías en Tik-Tok mientras paralelamente se negaban a atender a la gente por el «colapso hospitalario». Y salían muy aterrados en numerosos videos en las redes pidiéndole a la gente “responsabilidad” y que no se les ocurriera estarse yendo a bañar a la playa por ahí o hacer alguna locura, que la cosa era seria, que no fueran negacionistas.


La ciencia periodística también avanzó muchísimo logrando vendernos el buen hacer y hasta la gallardía de un personaje como Simón que aunque lleve una de las peores gestiones del mundo y mayor cantidad de muertos por cien mil habitantes, logró hechizar a todo un grupo de gente de izquierdas que le rió sus gracias y hasta lo comparó con el Ché Guevara (pero no por asesino, sino por chupyguay) y hasta mandó a hacer camisetas con su rostro.

Con su carisma logró consolar a los familiares de los casi 60 o 70 mil muertos (no se sabe bien, nunca se ha sabido y nunca se sabrá porque las cifras españolas bailan flamenco) y posó sonriente en una moto cual James Dean de la segunda edad y media.


La falta de oxígeno a la que fue sometida la población ha logrado el milagro de que según algunas encuestas El PSOE siga superando ampliamente a otros partidos en intención de voto y todos sigan encontrando a Pedro Sánchez terriblemente guapo e inocente de todo lo malo que ocurre en España.


Un avance innegable de la ciencia este año fue que hicieron una vacuna que no es vacuna sino un experimento genético y no necesitaron ni aislar el virus ni hacer pruebas de años sino que primera vez, que los laboratorios pueden usar abierta y descaradamente a la población civil como conejillos de indias y encima les pagan por ello (en tiempos no muy lejanos tenían que pagarle a los sujetos en los que necesitaban experimentar o irse a una aldea perdida en el tercer mundo , ahora lo anuncian en vivo y directo por televisión cobrando por ello y liberados de toda responsabilidad por las consecuencias) esto es un paso más después de que los trabajadores le pagáramos el rescate a la banca .
 

Ahora les vamos a dar hasta nuestra salud para que las grandes farmacéuticas hagan experimentos al mismo tiempo que incrementan sus beneficios. 


Si esto no es un milagro de la ciencia (económica de las trasnacionales)  insisto, que baje Dios y lo vea.
 Otro milagro de la “ciencia” fue convencer a la gente que la alteración de su ADN por una vacuna (que ahora se llama así) en realidad “no altera el ADN sino el ARN que no es lo mismo”.
La ciencia avanzó tanto este año que un virus que salió de China, concretamente de Wuhan, en donde existen laboratorios en donde se sabe que se modifican estos virus, en realidad no escapó de allí sino que “dicen” que escapó de un mercado. 


Tanto evolucionó la ciencia en 2020 que lograron ponerle horarios y lugares concretos a un virus para su aparición y peligrosidad ( se sabe que es más activo en visitas familiares superiores a seis personas pero se vuelve inofensivo en vagones atestados de metro) también la ciencia logró descifrar la altura a la que ataca obligando a los viandantes a utilizarlo cuando caminan por la calle, pero desapareciendo cuando este mismo viandante se sienta en una terraza sin mascarilla.


La ciencia de la ingeniería social rompió hitos en el mundo entero logrando que en el 90% de los países los gobiernos negaran inicialmente la peligrosidad del virus para luego decretar al unísono medidas tan arcaicas y represivas como el confinamiento de la población sana.


Otro milagro de la ingeniería social, fue generar una situación que favoreció tanto a dictadores «evidentes» como Maduro como a «socialdemócratas» con afanes totalitarios como Fernández en Argentina, socialistas como López Obrador o Sánchez, a derechistas «extremos» como Orban, o a «centristas» como Merkel y caudillos como Putin , quienes se vieron libres e iguales de cometer sobre sus respectivas poblaciones abusos totalitarios copiados de la dictadura china.


Otro milagro de la ciencia fue sin duda la capacidad profética de Bill Gates quien hizo un simulacro igualito al Covid-19 tres meses antes del estallido de la pandemia logrando describir al detalle y con videos y todo, el origen y la evolución de la crisis, así como las medidas que habría que adoptar de «distanciamiento social» «control de la desinformación» y nadie se muestra impresionado por ello, lo cual es sorprendente y es otro milagro “científico”  ya que en épocas menos impasibles este genio de la predicción y de la ganancia hubiese sido proclamado el nuevo Nostradamus o cuando menos el nuevo Rasputin. 


Y es que un milagro de la ciencia económica sin duda es el que le ocurre al doble de Damián quien mientras más dinero dona a la OMS o a las causas sociales o más personas lo pierden todo en una crisis más duplica su patrimonio personal. 


Todo a punta de buen rollito y una suerte maravillosa que hizo que por ejemplo , las acciones que le regaló Biontech en septiembre de 2019 por valor de 42 millones de dólares  al finalizar el año 2020 hayan aumentado hasta la cifra de 269 millones. 


Se dice rápido, pero Billi , por ser tan buena gente, donó ( es decir le regaló, le dio sin esperar nada a cambio) 50 millones a Biontech a través de su fundación. 


Porque Bill no compra, no vende, no trafica, Bill dona, otorga, recibe, suministra. 


Entonces en una de sus  acciones filantrópicas habituales le donó al señor de Biontech, un turco aleman millonario y muy afable esa humilde cantidad de 50 millones que para Bill es calderilla. 


En retribución y agradecimiento propio de un libro de Paulo Coelho o algo así, el señor de Biontech le regaló a Bill , como para agradecerle el gesto de los 50 millones, un paquete de acciones de su humilde empresa por valor de 42 milloncitos de dólares. Unas accionocillas de nada como para que Bill no se fuera con las manos vacías.


Pues para que la gente conspiranoica sepa cómo es la suerte de Bill Gates y que si no hubiese sido por un giro del destino tan impredecible (no para Bill que lo vio venir con pelos y señas en el event 201) como la crisis del coronavirus, que paralizó a la humanidad y obligó a los hombres más sabios y científicos del mundo a ponerse manos a la obra para salvarnos de esta terrible plaga-. 


Sino hubiese sido por esa circunstancia que no podía saberse de ninguna manera, como nos ha dicho el gobierno para excusarse por el desastre, Bill logró demostrarnos que el karma funciona y se ganó 227 millones de dólares solamente porque Biontech es la socia de Pfizer en el lanzamiento mundial de la vacuna salvadora de la humanidad. 


Es decir, que durante el 2020 cuando la gente tenía que cerrar su local debido a la pandemia y miles de personas se quedaron sin trabajo Bill Gates se metía, así, sin hacer nada, por pura buena suerte que tiene 18.916.666 dólares mensuales. Solamenete por lo de Biontech, no hablemos de sus negocios con Pfizer, Gavi, la OMS o Microsoft mismo.


Yo creo que esta es la prueba más notoria para las personas envidiosas y mal pensadas de que Bill Gates es medio mago, medio adivino y está bendecido por una mano superior lo que lo ha convertido en la autoridad mundial sobre el coronavirus. 


Descubrió «el secreto» para que lo que des se te multiplique por diez.
Otra evolución de la ciencia fue separar los conceptos de economía y salud convenciendo a una gran masa de población de que van a tener salud sin trabajo, sin alimentos y sin respirar aire puro.
La ciencia fue tan arrecha este año que ni autopsias necesitaron hacer para conocer la patología del virus y hasta las prohibieron en la mayoría de los países limitándose los «expertos»a confiar en las elucubraciones de Bill Gates y la OMS.


Un milagro innegable de la ciencia fue sin duda el descubrimiento de la peligrosidad del virus en parques, playas y espacios abiertos que se cerraron para evitar el contagio y proteger nuestra salud mientras permitían que los estancos permanecieran abiertos y también las ventas de alcohol, porque este virus se ensaña más con los deportistas y el aire puro mientras resulta inocuo en los vagones de metro o en los estancos.


Una de las mayores paradojas científicas de este año fue que en muchos países para proteger la salud de las personas hasta mataron y desaparecieron gente (por salir a la calle, como en Argentina).
Si no es un hito que te maten para protegerte la salud yo no se lo que es.


Pero no solamente la ciencia biológica avanzó, la ciencia lingüística también logró importantes descubrimientos heredados de la revolución bolivariana que consisten en construir frases incoherentes para convencernos de realidades (incoherentes también) como “enfermo asintomático” heredados de los estudios previos de ese gran neocientífico conocido como Nicolás Maduro que en Venezuela creó ministerios como el de “minería ecológica” o “felicidad suprema”.


Un avance que no debemos desdeñar es que se creó en tiempo record una vacuna que no es vacuna, que no inmuniza, que no evita el contagio de unos a otros y que ha dejado tieso a más de uno y, aún así, la gente se la quiere poner.


Otro milagro se la ciencia fue sin duda legalizar la eutanasia en España como si quisieran darle marco legal a la masacre que se cometió en los geriátricos. ¿Muy loco no? En plena preocupación por proteger la vida de la gente aprueban una ley para dar al Estado la potestad de matar a la gente.


Las matemáticas no se quedaron atrás y se lograron acrobacias tales como que el país del cual surgió el bicho (jamás de un laboratorio) aumentara notablemente su PIB mientras quebraba el de países tradicionalmente más fuertes económicamente.


Pero sin ir tan lejos y a pesar de que la economía española sufrió una de las peores caídas económicas y le espera una crisis que dicen que será peor que la de la Guerra Civil, Sánchez no solamente celebró el «rescate» que endeudará España por varias generaciones, sino que se subió el sueldo a el y a la cantidad exagerada de ministros y ministerios de su gobierno. 


Si esto no es ciencia económica en acción es que yo soy facha.
Sin duda el mayor milagro de la ciencia en 2020 fue convencer a la gente de que para proteger su salud debían atentar contra la misma cultivando el estrés, el miedo, el sedentarismo y la falta de sol y oxígeno y para salvar su vida debían renunciar a la misma que implicaba la posibilidad de ver a sus seres queridos, compartir con ellos, ser besados o abrazados o tener libertad de movimiento.


En 2021 esta “ciencia” insiste en convencernos de que no prestarnos a la farsa del Covid 19, dudar sobre el uso de las mascarillas, sobre el confinamiento, preguntarnos qué ha pasado con nuestras libertades y hasta dónde pretenden llegar con la plandemia es una actitud delirante y conspiranoica, negacionista y anticientífica. 


Ustedes solamente recuerden el método científico para Dummies con su premisa infalible: 


Dos palitos más dos palitos siempre son cuatro palitos.

Marjiatta Gottopo

2021




lunes, marzo 16, 2020

EG: Marjiatta Gottopo, Es verdad

EG: Marjiatta Gottopo, Es verdad: Fotografía de Taras Kuščynskyj (1932-1983) ES VERDAD E s verdad, cuando te amo dejo de ser yo para mirarte obsesivamente cuando...

jueves, febrero 20, 2020

Nuevas cartas que la Dra CInninsky se molesta en contestar:


.
Hola Dra Cinninsky, le hablo desde la cuarta dimensión en la que me veo atrapado desde que falló mi máquina del tiempo. Me encuentro en mi casa pero mi esposa cree que soy un fantasma. Trato de comunicarme con ella pero sólo consigo levantar ollas y derramar la leche, también logro tirar puertas pero ella se asusta y llama a un exorcista. Se ha enrollado con mi mejor amigo y yo , en ésta dimensión no puedo largarme a otra parte, querría saber si usted puede escribirle a alguien para que repare mi máquina del tiempo y me saque de aquí, cedo bastante barata la patente, o en su defecto contratar de mi parte un sicario para que se cargue a mi mejor amigo, estoy desesperado(¡si usted oyera lo que dice de mí!).
Espero que le llegue ésta carta. El desaparecido. Cuarta Dimensión . Box 333.

Estimado ente atrapado en los recovecos del tiempo, lo máximo que puedo hacer por ti es, primero, comprarte la máquina del tiempo y prometerte que en mis momentos de ocio intentaré sacarte de ahí, por otra parte, vele el lado bueno al asunto, es una cuestión morbosa poder jugar a los fantasmas con tu mujer, sólo tienes que aprender a derramarle la leche encima a ella y en vez de tirar puertas hacerle caricias con la cortina una noche ardiente de verano, en fin, más imaginación hombre que si te lo montas bien eso de ser fantasma no es tan malo. Te enviaré mediante correo astral algunas novelas para que te entretengas.


Admirada Dra Cinninsky, sé que nadie me creerá, espero que usted con su necedad habitual sí que lo haga: soy víctima de una conspiración internacional. Por una casualidad he contactado con Mulder, el verdadero Mulder y no ese fantoche televisivo.Me ha contado toda la verdad pero cuando se lo he repetido a mi madre se ha puesto histérica y me ha mandado a hacer electroshock. Mulder está desaparecido, mi psiquiatra es en realidad agente de Greenpeace, y los de Greenpeace en realidad son una Organización millonaria de fabricación de armas bacteriológicas con desechos y aceite de ballena. No quieren competir con el atún y los japoneses y se disfrazan de protectores, pero en realidad se dedican a perseguir a los de la Nike, que bajo su disfraz de fabricantes de zapato esconden a unos héroes dispuestos a salvar la tierra , tienen orfanatos en áfrica para enseñar a los niñitos a fabricar sus propios juguetes , perdón, dra. No puedo seguir hablando, vienen a por mí, pero por favor publique ésta carta. Jhony (fanático de Michael Jordan).

Estimado Jhony : Hecho.

Hola Dra. Me llamo Madonna. Soy la reencarnación de otra diva llamada Marilyn Monroe, sin embargo toda mi familia me llama Carolina, simplemente Carolina, para ellos no soy nada de lo que digo, me tienen envidia e insisten en hacerme creer que soy autista, siempre están a mi alrededor mirándome con cara de preocupación, no me dejan preparar mis shows, no me dejan contactar con mi agente, insisten en esconderme el vestuario y por supuesto ¡¡¡ni hablar de conceder entrevistas!!, hace tiempo que no grabo un disco y no sé dónde está mi trouppe de amigos. Creo que mi hermana Louisa María Verónica me ha suplantado. Le ruego hable con mi madre para explicarle la triste situación a la que me ha condenado con su exceso de protección.
Madonna. (Carolina para los amigos).



Estimada amiga, en fin, no sé que decirte, pero creo que tu hermana se lo ha montado bien, no la veo muy dispuesta a renunciar al tema, y total, su agente está conforme, me temo que vas a tener que resignarte a seguir siendo Carolina, simplemente Carolina.


Dra Cinninsky, soy el clon primario de un hippie que fue pionero en mezclar la biotecnología con las experiencias místicas con ayahuasca. Comprenderá que durante largo tiempo he estado algo desorientado respecto a mi existencia, digamos que nací un poco aturdido. Me he estado leyendo sus ensayos y me parecen una bazofia, está usted más confundida que mi padre, pero me cae bien, le escribo simplemente para ver si querría cualquier noche de éstas encontrarse conmigo en el plano astral .Horacio.


Lo siento Horacio pero no me van los clones chulos como tú.


Estimada Dra Cinninsky, hace un par de años era yo fanático de los Ovnis y me la pasaba tratando de ver uno asomado a la terraza de mi casa. Compré un telescopio e inclusive me fabriqué un telégrafo parecido al que vi en E.T para ponerme en contacto con seres de otros planetas; lo cierto es que un día un enorme objeto de colores se posó sobre mi casa y se estacionó en mi garaje, salieron unos flacos cabezones y me dijeron que les cuidara el platillo que ya volverían, de esto como le digo han pasado dos años y ni rastro de los tipos. Tampoco me dejaron las llaves de la nave por lo que ni siquiera puedo curiosear. No he podido sacar mi coche del garaje y a duras penas puedo salir yo de mi casa, tengo a un poco de fanáticos todo el día en la puerta sacando fotos, mi casa ha sido tomada por todo tipo de líderes que la tienen como sede de sus sectas, e inclusive tengo a unos caza fenómenos durmiendo en el cuarto de las niñas.Quería saber si usted conoce cuál es el sentido del tiempo que tienen los extraterrestres, o a qué oficina de tráfico de qué planeta de la Galaxia llamo para que me retiren éste armatoste de la casa, por cierto que creo que es radioactivo porque se me han afilado las orejas.
Paco, El deseperado.


Estimado paco, no sé de qué galaxia serán los tipos, mándame la matrícula del aparato para ver que puedo averiguar y mientras tanto te doy el teléfono de un amigo mío que es muy bueno abriendo coches.
Mario (alias el navajas) tlf móvil 666541320000.
Llámalo de mi parte.



Estimada Dra, yo era una fanática de los ángeles y me la pasaba rezándole a mi ángel protector hasta que un día un tipo con aspecto desaliñado me tocó a la puerta, se presento como Asraquiel y me dijo que era mi ángel guardián y que se había materializado porque estaba enamorado de mí. Yo por supuesto me sentí muy halagada, el tipo era atractivo, en fin, usted sabe, no pude evitar tener una larga aventura con él, pero lo cierto es que desde hace unos meses me he sentido atraída por un compañero de mi oficina y , pues ya sabe, me he enrollado con él, después de todo es humano como yo y me comprende, que el otro es un poco complicado, total, que se lo he dicho a Asraquiel pero me dice que no lo puedo abandonar porque ha renegado de dios por culpa mía y que ahora está en la tierra sin trabajo y yo debo seguirlo manteniendo. La verdad es que para ser ángel gasta mucho en ropa y en comida, además no le gusta demasiado el sexo, en fin, que no me llena Dra. ¿Me puede decir como lo convenzo para que se largue de mi casa? Yoli.

Queridísima Yoli, una vez me vi en un apuro similar, en éstos casos lo único que te puedo recomendar es escribir una carta a Amnistía Angélica para que dios perdone a tu ángel y se lo vuelva a llevar al cielo, eso si tienes suerte.

Croack: crii, criii, cri, croack, croack, cruiii, crui, croack, croack, croack, crau, crooo, craki, crako, crau, creo, crou, croi.
Gabinete de traducción de la Dra Cinninsky
"Me puse a hacer un estúpido hechizo para conseguir al hombre de mis sueños, pero por mi aspecto y mi piel húmeda creo que me ha salido mal, en su lugar me han tirado en éste acuario del colegio donde mi sobrina se dedicará a destriparme la semana que viene, ¡¡¡¡ayuda!!!
Firma. Croack.


Dra Cinninsky: Estimada Croack, no me has dicho en qué colegio estás ni en qué parte del mundo así que dudo que pueda hacer algo por ti antes de que te destripen, sólo te puedo recomendar que trates de besar al profesor a ver si por una extraña casualidad pasa algo que te libere. Saludos.

lunes, agosto 06, 2018




 Algunos poemas de Psicotrópicos



JUSTO 


Cuando muere un adolescente las madres sangran más de lo acostumbrado y miran a Dios con rencor

y él se reparte entre semen expulsado a bofetadas y la vidriera de la pasión
 

en la que yace
 

feliz ahora.

Cuando muere el amigo de fulanita , el alto pana el vértigo de que todo es discontinuo
 

se barre en las alcantarillas
 

y Campanita se despereza de un orgasmo.

Si es de sobredosis la culpa es social no hay que hacer nada si muere de hambre
 

si muere de amor
 

son cosas de muchachos, nadie indaga en esas horas

no vale la pena.

Si se estrella en una moto la culpa es de lo padres la mamá se hará la cirugía mil veces
 

y el papá siempre comprará corbatas grises.

No habrán de manejarla los nietos
 

la hermana traumatizada se aprieta un grano en el espejo.

Si muere de trece, catorce o quince años es castigo de Dios casi seguro
 

es envidia sistemática de la vecina estéril,

el cuarto está más ordenado y las motos los rockeros ya no ensucian las paredes a esa edad no hay 

accidentes
 

todo el mundo se suicida.





PERDIDOS
¿Será la contaminación solar
 

lo que provoca este andar de madrugada?
 

cantando entre los acertijos y expirando en el arrullo de los gatos sin saber si proseguir sería 

demasiada lujuria
 

y tratar de dormir
 

ceder al terror de no erguirse nunca más.
 

Compitiendo con ese latido de bandolero,
 

mientras latas sedientas desfallecen
 

en las aceras del insomnio
 

y miles de órganos rojos
 

se inflan
 

y se desinflan

en ritmos irregulares guiados
 

por la batería histérica de la derrota.





BOULEVARDDE SABANA. GRANDE.
Caracas.

Y esto ahora -perdón Plath-
 

pero esto ahora
 

como perro con rabo entre piernas
 

como niñita bella y sucia con rosas que se marchitan sino las compras
 

y si las compras se emborrachan con pocitos de cerveza y se ahogan con el humo y si la ignoras 
queda chillando en una memoria cristiana

que no has podido fumigar de tu cerebro
 

a pesar de tantos Baudelaires que hicieron fiesta.
 

Perro sarnoso que pateo en mis sueños, que piso con tractores que me vuelve cruel de asco
 

perro sarnoso pateado
 

mirado en el espejo
 

en tu cara de mujercita fiel y rumbera
 

ojos de india yanomami con lentes de ciudad

ciudad ciudad
 

lo único que conservas de los ancestros caribes
 

es ese canibalismo reprimido
 

y esas ganas de incendiar aldeas
 

y huir haciendo bulla
 

en canoas endebles por el mar
 

drogada de quién sabe qué alucinógeno antiguo
 

más nada
 

lo demás se lo debes seguramente a Tri-Star Pictures y las novelitas francesas que lees
 

en noches asesinadas al borde de un pozo blanco
 

lejos de esa ciudad
 

que te da
 

asco. 




PUERTAS:
Y sigo insistiendo en decir esas calles repletas de sombras espiritosas

en donde la certeza es una historia de bellacos, en donde la regularidad

de cualquier creencia transporta cadáveres en memorias que asemejan

pantallas de televisor en blanco y negro, antiguos palcos de ópera entre los que sobreviven

los restos de alguna traición: la precariedad del hambre de los inexistentes.

Sigo vagando en motocicletas oxidadas por los valles del insomnio mientras evado una oración

y el sol no desorienta la penumbra.
 

Sigo insistiendo en aferrar esas horas en las que uno se escapa hacia la ventana

y la risa se torna una sordera persistente, sigo queriendo decir de ese apetito beige que sacude la 

infancia
 

comprendiendo

porqué la puertas se sienten tan importantes.





VISIONES : 




VISIÓN 1:
Han abierto las puertas de la noche,
adentro:
una sirena sigilosa , un incendio
un barco se arroja a los dientes espesos del mar del mundo inextinguible
en donde los vikingos acostumbran hacer
rutinarias escaladas al saqueo.
Las diosas ávidas de brazos de marinero cantan inquietas
como guitarras venenosas
como el ronronear infinito del carro lunar.
El asesino respira un olor insólito en su sangre
y se siente agrio de emanaciones sacrílegas
adora la música como algo que le lavará los días y las olas.
Alguien tiende líneas púrpura sobre el lienzo cremoso de la madrugada

mientras ella suspira al otro lado de la pared.
El restriega sus pantalones abultados sobre una espalda como la suya
y en todas las autopistas la pasión le arranca los dientes a la muerte.
El crack estalla al mismo tiempo que su cabeza llena de estrellas azules. No hay eternidad que no sea atravesada por estos minutos
en los que no hay viento ni marea
en los cuales las gotas se lanzan como apaches sedientos tras sus cabelleras en esos templos desolados.






VISION II:
El mundo es una galería de posguerra, de Apocalipsis dilatado
de vagabundos mutantes y televisores estallando al borde de todos los senderos.
El mundo o cualquiera que no sabrá en donde cabría aceptar una muerte a la brasa que da vueltas y vueltas sobre su propia furia,
¿dónde?
¿dónde está ese mar púrpura sobre el cual Jesús se desplazará en una lancha blindada? ¿dónde multiplicará el vino y la coca para desfigurar a los culpables?
¿Cómo haremos todos cuando oigamos los pasos de Judas en nuestras habitaciones, sus tropiezos mientras se maquilla para todas las traiciones posibles
para todos sus besos captados por los paparazzis de la gloria?
Delgado como un actor con sida
nervioso, como quien delimita el lugar exacto de sus venas
preguntándole al I-Ching si no hay otra fatalidad posible
manifestando licantropía debajo del miedo;
peinándose los bigotes con rimel anti-agua por si Cristo decidiera escupirle la cara
o el llorase porque no se atrevería.




VISIÓN III:
Morir con Cisne X-1 bajo las inhalaciones desesperadas del compañero muerto en la galaxia
bajo el recordatorio de la binaria permanencia:
Absorbe tu luz hasta que reconozcas el peso de los miles de soles
adheridos al estómago fragoso del vacío cósmico,
garabateados sobre la tapia de Linterna verde ,el hombre sin ojos.
La negra pupila del espacio dejando escapar rayos x en su imposibilidad de permanecer hermético y virgen,

cielo magullado en donde leñadores furiosos tratan de localizar la morada de los dioses violada tierra sin suelo
abstruso espejo de lo ínfimo y lo eterno:
eclosión de luces escupidas por el tiempo para celebrar

los miles de abortos que se dan sin luz y sin años en los últimos días de tu útero infestado.






CUIDADO
El deseo de látex es el deseo más dilatado
el deseo amenazado por el filo de cualquier sospecha.
Bajo el paraguas de látex no se siente la temperatura del cadáver el olfato de látex percibe caricias dulzonas
bajo la pasta de coca
y es capaz de explorar todas las contorsiones.
Los vientres de látex son autolimpiantes
y sus estornudos pueden partir la columna
de un pene de acero.
Los senos de látex poseen
toda la mala leche del desprecio
y pueden ser venenosos
si la boca no es de látex.
El cíclope de látex prefiere la necrofilia
donde puede recordar cierta tibieza.







POSIBILIDAD DE ESCAPE
Hay una alternativa pero todavía está en pruebas: Alejandría y las calles del poeta
o el tránsfuga secular
el que camina por tiempos paralelos

el que se revuelca en pasadizos medievales
en trincheras apocalípticas
y pisa un cigarrillo anaranjado en primer plano fragmentándose en tres capas de colores primarios y viaja sobre ese oso de nieve
el clon de la indecencia
de la incandescencia
el que aprovecha el crimen de la realidad
para construir su barco
desertor sistemático
apátrida de todas las historias

viajero onírico sumido en la inminencia fragmento de la nada
habitante de la nada
el que se borró una noche
en una alucinación lisérgica
y nunca más habitó los manantiales de esas losas azules
de esos espejos desgastados
de la demencia.

viernes, agosto 03, 2018



El octavo pecado capital

https://www.amazon.es/Manual-Autoayuda-para-Náufragos-desconcertado-ebook/dp/B07C7H2MLP




Es sabido que hay cuatro clases de monjes. La primera es la de los cenobitas, esto es, la de aquellos que viven en un monasterio y que militan bajo una regla y un abad.La segunda clase es la de los anacoretas o ermitaños, quienes, no en el fervor novicio de la vida religiosa, sino después de una larga probación en el monasterio, aprendieron a pelear contra el diablo, (...) La tercera, es una pésima clase de monjes: la de los sarabaítas.(...). Su ley es la satisfacción de sus gustos: llaman santo a lo que se les ocurre o eligen, y consi- deran ilícito lo que no les gusta.La cuarta clase de monjes es la de los giróvagos, que se pasan la vida viviendo en diferen- tes provin cias, hospedándose tres o cuatro días en distintos monasterios. Siempre vaga- bundos, nunca permane cen estables. Son esclavos de sus deseos y de los placeres de la gula, y peores en todo que los sarabaí tas. De la misérrima vida de todos éstos, es mejor callar que hablar.San Benito


Hubo una época en que la luz de la fe pegaba tan fuerte en el alma de los hombres como el propio sol del desierto sobre el cráneo de sus habitantes. Cristo llevaba casi cuatro si- glos muerto cuando surgió en algún lugar del Imperio romano de Oriente un espíritu após- tata y herético, destinado a no revolucionar nunca el mundo de la fe con su concepción hedonista del sacrificio y a no ser proclamado santo, aunque lo fue a su muy excepcional manera.Marcus Hastiadus: onanista, alcohólico y depravado giróvago, emergió como un punto ne gro en la nariz de la ascesis, logrando en la primera mitad de su vida desprestigiar con su actitud a quienes decidían dedicarse a la búsqueda espiritual.Nunca mencionado por ninguna secta ni reconocido en ningún concilio, más bien condena do por los historiadores de la fe al más purgador anonimato; este hombre, dedicado con completa sistematicidad a la redundancia intelectual y al hastío como forma de revelación, logró intuir un estado del alma que había aparecido y desaparecido de la lista de pecados capitales de forma sospechosa y titilante, pero que él aseguraba era EL PECADO CAPITAL.
La mayoría de los santos de entonces, ocupados en martirizarse, prestaron poca atención a Marcus, a quien desdeñaban, considerándolo poco más que un intruso impertinente y un resentido luciferino; del que les extrañaba Dios no se encargara personalmente y de manera ejemplar.Algunos documentos rescatados de los bombardeos y saqueos a los que está sometida esta parte de la humanidad nos permiten acercarnos a la doctrina de un místico pernicio- so, que recorrió, presa de una hambrienta curiosidad, todos los rincones del mundo anti- guo. Leyó y tradujo con fruición las más heréticas teorías hasta sincretizar de forma arbi- traria y bastante imaginativa una religiosidad, que gracias a su disipación no se convirtió en una depravada secta, y le permitió transitar y develarnos uno de los más insidiosos y sibilinos estados del alma.Rescatamos algunos fragmentos de su diario:“...Imaginemos a un individuo cuya alma, llena de agujeros como un queso mal hecho, se vol viese extremadamente vulnerable a todo tipo de efluvios malignos. Un ser, arrinconado al borde de una desesperación vital que lo mantuviese sumido en la más pertinaz insatis- facción y al que las palabras y acciones de sus semejantes hubiesen parecido siempre do- lorosamente mezquinas y miedosas. Un individuo cuyo exceso de bilis negra y amarilla desbordaran el bazo y el hígado, macerándole el cerebro con los más desconsolados y despreciables pensamientos sobre la naturaleza humana.Así, siempre tarde, según su carácter pesimista, se vería corroído por la melancolía, que como una especie de alquitrán de los sentidos, lo mantendría en constante y absurdo mo- vimiento, entregado a la verbosidad y a la concupiscencia, como manera de contrarrestar una insensibilidad casi anfibia, causa y consecuencia de su desasosiego. Podría afirmar que este hombre sería víctima y a la vez culpable de una condición del espíritu en la que los antiguos se negaron a profundizar, porque se trataba de un pecado en el que estaba explicado el sentido completo de la sempiterna confrontación entre Dios y el hombre.Un pecado cuya sola enunciación, equivaldría a hacer vino de manzanas en el Edén, dejan- do el episodio del mordisco como una falta intrascendente. “Estamos seguros de que Marcus se inspiraba en su propio talante, y fue así, casi por error, que dio con uno de los mayores misterios teológicos y morales de todos los tiem- pos. Un vicio que había sido progresivamente eliminado de la lista de Pecados Capitales y asimilado a algo tan aparentemente poco demoníaco como la Pereza.
Debemos aclarar, para comprender cabalmente todo el proceso por el que Marcus accede a estas revelaciones, que él se preocupaba por los pecados, no para rechazarlos, como era habitual entre los ascetas tradicionales, sino para poder solazarse en ellos, ya que te- nía la libérrima teoría de que la ascesis religiosa a través del martirio no era más que un truco sádico del demonio, para alejar más y más a los humanos de la grandeza de Dios.Como estudioso lúcido y desconfiado, Marcus insistía en que todos los pecados capitales tenían algo de divino, puesto que, como solía anotar con letra profunda y vanidosa:...desde los antiguos Titanes, pasando por los Olímpicos o este reciente, aunque sospe- chosamente jupiterino Dios de los cristianos, todos han coqueteado con la ira, la lujuria o la soberbia de una forma que ya quisiera yo alcanzar.Si algún día mi pobre espíritu humano accede a esa Ira maravillosa que le permite provo- car un diluvio; o mi lujuria me transforma en toro para poseer a una virgen, me daré por iluminado...Así que, aun a costa de sacrificar su alma, que consideraba insolvente de todas formas, Marcus insistía en su hastío, en su fastidio y en su desprecio hacia todo cuanto fuera ale- gre, bueno o sagrado. Decía, no sin gran agudeza, que si era pecado despreciar a sus semejantes, por miserables, cobardes y simplones, él con gusto bajaría al infierno, en donde por fuerza tendría que habitar gente más interesante.Como un ejercicio de calculada apostasía Marcus se dedicaba con tesón a pronunciar el nombre de Dios en vano, a perjurar, a deshonrar a su padre y a su madre; y a desear cuanta mujer, cosa o alimento se le pusiera por delante. También robaba y mataba cuan- do no le quedaba otro remedio, aunque no era especialmente inclinado a los crímenes violentos. Sus setenta kilos de peso albergaban una naturaleza totalmente entregada a la satisfacción de los placeres mundanos y a cuanto sentimiento —considerado por los mon- jes como bajo y pernicioso— pudiera albergar en su alma.
Si bien desde pequeño no escatimaba en satisfacer su curiosidad, en desatar su cólera o en disfrutar de su pereza, fue con el paso de los años, la unión arbitraria de preceptos y axiomas recortados, así como la voluntad inerte que produce toda vileza para justificarse a sí misma, que Marcus fue llevado a explorar “los arduos caminos de la salvación” sir- viéndose de las investigaciones de los estudiosos y exégetas de la santidad sólo paradescubrir y disfrutar con fanatismo morboso, nuevas obsesiones y perturbaciones del alma. Durante los primeros años de su juventud Marcus se sintió violentamente impactado, no tanto por las hazañas masoquistas que realizaban los anacoretas de la época, sino por el fervor religioso que aquéllas despertaban en los seducidos por la nueva filosofía cristiana.Hombres llagados pero encadenados voluntariamente a una roca, ancianos que se auto- lesionaban y exhibían sus heridas purulentas e infectadas como muestra del amor divino, cadáveres descomponiéndose al sol en columnas en medio de la llanura. Esto hacía a Marcus cavilar obsesivamente sobre las constantes contradicciones y dogmas inexplica- bles de un culto que implicaba la extinción brutal de todos los dioses anteriores y el con- trol totalitario de un dios sospechosamente parecido a Júpiter, pero sin su carácter lúdico y curioso. Un dios al que se alababa como parte de su culto el dolor, la frustración, la pe- nuria, y las erigía como virtudes no podía ser un dios misericordioso como la propaganda oficial aseguraba.Los místicos alcanzaban el éxtasis a través de indecibles y asquerosos tormentos que de- jaban en el aire una estela a putrefacción que para Marcus no tenía nada de divina. Por otra parte de ser perseguidos al principio, su creciente influencia en el Imperio los había llevado a volverse bastante intolerantes hacia las otras religiones. El saqueo de templos, el lincha miento de sacerdotes paganos o la lapidación de prostitutas habían pasado de constituir hechos aislados a volverse cada vez más comunes y atroces.En cuanto a la infancia primera de Marcus, no hallamos en su crianza justificación para su carácter. Hijo único de un piadoso y tierno matrimonio de la tercera edad, desde muy jo- ven se le enseñó con el ejemplo las ventajas de llevar una vida acorde con los preceptos cristianos. Ninguna razón para su naturaleza desagradecida encontramos en sus progeni- tores, dignos de la más respetable parcelita en el cielo, por su mansedumbre poco dada a la polémica y su acoplamiento acomodaticio a la nueva locura que emergía volcánica desde las catacumbas del imperio en decadencia.Uno de los primeros síntomas del mal que corroía el alma de Marcus se había manifesta- do, como una viveza y curiosidad infatigables que pronto habrían de agriarse, al chocar su expresiva locuacidad con la mezquindad monosilábica de sus coetáneos, de quienes sos- pechaba les gustaba la nueva religión debido a la tendencia que tenían sus profetas aproferir ex tensos monólogos, lo cual les permitía disfrutar esa aridez verbal con la que se regodeaban. Hombres de pocas palabras. Demasiado pocas para Marcus.Cuando niño, una de sus primeras obsesiones consistió en comparar su propia personali- dad, inquieta y correosa, con la resignada y vegetal complacencia de su padre. Un hom- brecito literalmente diminuto, cuya vida se limitaba a trabajar con tesón un terrenito que apenas le daba algunas arvejas pálidas y uno que otro olivo pesaroso. Su hijo no veía más que cobardía y mediocridad en el camino de humildad que el anciano había escogi- do: meditabundo, sonriente y apocado, su lentitud poco agresiva desesperaba a Marcus, así como el poco énfasis que ponía en contestar sus acuciantes preguntas, y lo máximo que pudo sacarle, en los 18 años que su curiosidad rebotó contra su indolencia, fueron un par de “quizá sí... quizá no... eso depende...” lo que había sembrado en el alma de Mar- cus, terreno fértil para cualquier semilla oscura, un árbol de resentimiento, cuyos enormes frutos constituirían el abono principal de su herética forma de abordar la teología.—No sé cómo has podido adoptar una religión basada en la histeria de una virgen judía ¡Por favor! ¿No entiendes, padre, que la religión debe ser como ese opio que le da al hombre la consciencia del infinito? —le gritaba a su viejo durante la cena, mientras éste masticaba con placer la escueta comida que le preparaba su mujer.Su padre ignoraba con gesto benévolo las impertinencias de su vástago y, después de cenar, se dedicaba a separar sus arvejitas o a cepillar con infinita dulzura el pelo de las cabras para quitarles la arena y así pudieran dormir mejor. Posteriormente, durante su adolescencia, pasó a considerar a sus prójimos hijos del hueso de burro con el que Baco terminó de fermentar su ofrenda. De aquellos años datan sus primeros escarceos filosófi- cos, en los que se complacía en intentar trepanar las endurecidas frentes de sus coterrá- neos con sus más recientes reflexiones. Preguntas complejas sobre la naturaleza de la existencia, el porqué de la muerte o la absurda repetición de los ocasos, morían quema- das como polillas contra el candil, contra los dogmas de esa doctrina que a Marcus le pa- recía terriblemente reduccionista y agresivamente tajante.Pastores, campesinos, borrachos y mercaderes de su pequeña y nada próspera aldea, a los que la vida en el desierto sólo envilecía y volvía cada vez más gregarios y constante- mente atemorizados por los romanos, por los bandidos y por cuanta bestia humana o di- vina los amenazara; fueron terreno sediento para las promesas de vida eterna y la reivin- dicación de su miseria que traía la nueva religión.El astrólogo de la aldea sostenía que el día del nacimiento de Marcus una extraña alinea- ción de planetas había tenido lugar, fusionando el agrio y mezquino talante de Saturno con el explosivo y lujurioso temperamento de Plutón, lo que provocaba en el niño esa acti- tud re sentida y lo hacían naturalmente inclinado a la apostasía. Algunos mediodías, mien- tras se dedicaba a pasear con Telonio las cinco cabras de la familia, solía jurar lleno de ira que un día se largaría a Pérgamo o a Damasco como mercenario o traficante de cualquier cosa ilegal. Su vida, y la vida en general, le parecían carentes de sentido. Dios le parecía demasiado orgulloso y poco probable, así que continuamente cuestionaba la palabra divi- na y le ponía nombres graciosos al Altísimo. Esa sensación de desagrado que tuvo desde que estaba en el vientre de su madre llegó a su clímax el día que le dio por pensar que era adoptado, lo que nadie pudo sacarle ya más de la cabeza.Marcus le argumentó a su llorosa vieja, con ese desagradecimiento inherente a su carác- ter, que si María la hebrea podía tener un hijo sin perder la virginidad, bien podía él ser adopta do aunque hubiese salido de entre sus piernas. Motivo por el cual, después de calmarla, mientras ella, llorosa y compungida, insistía en atribuir su aguileña nariz a la rama paterna —cartílago que para Marcus era la causa de los más desdichados pensa- mientos sobre la crueldad de Dios—. Le dio un tibio beso en la frente, le mandó saludos a su padre (que en ese momento se encontraba en el mercado vendiendo una cabra para celebrar el cumpleaños de su único hijo) y partió en busca de su destino.Marcus se consideraba a sí mismo una especie de oscuro mesías, elegido para una ardua y poco celebrada tarea que aún no había descubierto, pero a la que llegaría a través de un ca mino inédito para los otros anacoretas. Exégetas más compasivos buscan el origen de su forma de abordar la teología a partir de una desilusión vivida, el día que su amigo más querido Telonio había sido seducido por un estilita, es decir, según palabras del pro- pio Marcus: “uno de esos harapientos infernales que se dedican a pudrirse sobre una co- lumna en algún poblado y que se habían vuelto motivo de absurdo orgullo cristiano para muchas aldeas”, quien se instaló justo en el centro del caserío en donde ambos se dedi- caban a fornicar de la manera más cándida y alegre, con todas las chiquillas del lugar.Telonio quedó inmediatamente fascinado por el viejo de la columna, convirtiéndose en el devoto que recogía los gusanos que salían de una de las piernas infectadas del asceta y se los devolvía, a lo cual el viejo, como quien se está preparando un café, los volvía a in- troducir dentro de la herida, para que fuera un agregado más a su martirio.No pasó demasiado tiempo para que, siguiendo una moda que secuestró a los más bellos y prometedores pastores de su país, Telonio anunciara a Marcus su retiro a algún lugar — des agradable, oscuro y preferiblemente hediondo—, que le garantizara una pronta purifi- cación de su alma, en la que veía claros signos de flojedad y celulitis. Entonces se dirigió a la Tebaida, en donde dio con una congregación en la que había un agujero en medio del corral de los cerdos. Allí los monjes acostumbraban a depositar los excrementos y los res- tos de comida, y fue justo en ese sitio soñado por cualquier mártir, en donde estableció su morada de asceta.Antes de irse de la aldea que le vio nacer, Marcus recordó su infancia transcurrida al lado de Telonio, sus discusiones, y el día en que, jugando a Caín y Abel, le había asestado un bastonazo en la cabeza y lo había abandonado en el camino. También recordó el día en que ambos descubrieron los placeres de la carne con una de las cabras del rebaño. La nostalgia de esos recuerdos acusó su necesidad de partir, no a convertirse en mercenario como tantas ve ces soñó, sino a encontrar un sentido para su alma. Decidió bajar por la Tebaida para despedirse de su antiguo camarada, aunque cuanto más se acercaba a la inmunda residencia de Telonio su olfato le fue mostrando hasta qué punto le sería imposi- ble causarse a sí mismo algún martirio.— ¡Me volveré un monje vagabundo! —le gritó a su amigo más querido.—¿Un giróvago? ¡Esos jamás alcanzan la santidad! Muchos sostienen que es una excusa de los vagos de siempre para darle cierta legitimidad a su vida pecaminosa. Además, Marcus, a los giróvagos los ataca un demonio invisible, que les roba el alma de una forma tan sibilina que ni siquiera tienen la opción de arrepentirse...Conversar con Telonio se había vuelto extremadamente duro. Los vapores pestilentes que emanaban del pozo eran como un aliento infame que manaba agrio de las entrañas de la tierra, por lo que tenía que hablar a gritos y sin poder evitar las arcadas, lo que hizo que decidiera dejar el pasado atrás lo más pronto posible.Después de vomitarle en la cabeza como un último favor, Marcus partió en busca de su destino. Muy pronto descubrió que era verdad lo que se decía de los giróvagos, e incluso peor. Pero decidió inclinarse por las teorías gnósticas de Carpócrates respecto a la liber- tad moral de los perfectos, lo que lo terminó de precipitar en la lujuria más deliciosa. Des- pués de todo ¿cómo podía un hombre joven y sano como él renunciar a las seductoras mujeres romanas?, ¿conformarse con las esqueléticas y poco aseadas vírgenes cristia-nas? Ni siquiera lo intentó. Así que asumió su peregrinaje con coherencia y se perdió en cuanta tentación diabólica o celeste se le cruzó por el camino. Su catálogo de experien- cias sensuales lo hizo enamorarse de lamias, hetairas o sacerdotisas paganas sin ningún prejuicio, y hasta se dice que fue favorito de un célebre general romano.En Alejandría, Marcus se interesó por la alquimia y la magia, y se dice que así se ganó la vida en un circo por un tiempo. Fue pirata y tratante de esclavos, y murmuró que una es- tafa fallida lo llevó a refugiarse en un templo budista, en el que permaneció por varios años. Se sabe que en algún oscuro instante Marcus fundó un par de sectas, pero su intolerante misantropía le hacía imposible soportar a sus discípulos. Algunos lo acusan de escribir tratados de magia y de practicar oscuros rituales paganos, aunque se sabe, con la certe- za que producen las habladurías, que en los últimos años de su peregrinaje trabajó como bailarina en un tugurio de Salónica.






II
Los cenobitas de la Tebaida se hallaban sometidos a los asaltos de muchos demonios. La mayor parte de esos espíritus malignos aparecía furtivamente a la llegada de la noche. Pero había uno, un enemigo de mortal sutileza, que se paseaba sin temor a la luz del día. Los santos del desierto lo llamaban daemon meridianus, pues su hora favorita de visita era bajo el sol ardiente. Yacía a la espera de que aquellos monjes que se hastiaran de trabajar bajo el calor opresivo, aprovechando un momento de flaqueza para forzar la entrada a sus cora- zones.Aldous Huxley, AcedíaDespués de una década y un lustro viajando por el mundo, una figura negra y ondulante como un beduino a caballo irrumpió en el horizonte de Capadocia descubriendo la figura delgaducha y tostada de Marcus. Los años transcurridos habían cambiado el talante del peregrino. Y aunque se había dedicado con fervor a desatar su ira, su lujuria o su codicia, ha bía llegado un punto en que no sentía más que hastío por los placeres que hasta ese momento habían constituido el único móvil de su existencia, o al menos la acomodaticia manera en la que había estado dispuesto a explorar los caminos de la salvación. Tenía la intención de detenerse un tiempo a descansar y a aguardar un jugoso botín que había ob- tenido, de una estafa que él y un judío errante habían perpetrado a una orden a la que vendieron un lote de hábitos dañados con lejía.Nadie sabe exactamente si Marcus llegó a la Capadocia empujado por la fascinación que despertaba la zona entre los monjes y los ascetas. Era bastante probable que tuviese co- nocidos allí. Cenobitas, anacoretas, giróvagos, e incluso faquires, constituían la fauna de este paraíso de los mártires, pero también cualquiera que tuviese razones para escapar de las ciudades, por asuntos de fe o por temas de otra índole, ya que los agujeros entre las rocas de esa parte del mundo fueron sin duda la inspiración de los futuros condomi- nios de solteros y misántropos.Aunque en ese otoño en que Marcus llegó al valle de Göreme, la zona estaba atestada y se tuvo que conformar con una congregación casi enterrada entre las rocas, en donde le ofrecieron vivienda y comida gratis. Como tenía por regla cuando se instalaba en algún monasterio, se dedicó a observar la rutina cenobítica: tipos obsesivos a quienes los tatua- jes maoríes de Marcus no parecían impresionar en lo absoluto y a quien trataban con una indiferencia y una distancia que le auguraban una aburrida y tranquila convivencia.Durante sus primeros meses Marcus recorría inquisitivamente el lugar, dejándose ver en actitudes llamativas. Esa era una de las tácticas con las que esperaba encontrar a ese com pinche que te pone al tanto de los secretos del claustro, que después de todo podía ser una verdadera penitencia si uno no estaba al tanto de cómo se manejaban las cosas. Pronto vio que no era dentro donde iba a encontrarlo.En el cenobio todos los monjes mantenían voto de silencio y parecían bastante alejados de las tentaciones carnales. Lo más lujurioso que hacían era bañarse, de resto: el trabajo, la serenidad y la oración ocupaban el tiempo en ese templo. Mientras unos se afanaban en el huerto, otro par cocinaba y algunos más se entretenían realizando complejas pintu- ras o cuidaban leprosos en un pequeño hospicio. Estamos convencidos de que fue en ese sitio hundido entre las rocas en donde en donde el apóstata descubrió el origen de su de- solación. El sol del desierto ardía implacable a lo largo de días tan ocres e inmensos, como el ácido des consuelo que lo agobiaba; que lo hacía deambular sin destino, que lo arrinconaba en una desesperación tan muda y tan ardiente, que convertía el esfuerzo de existir en una tarea hercúlea y atroz. Las noches eran heladas como el corazón de la muerte, cuyo latido le pareció escuchar algunas madrugadas, en medio de un insomnio pertinaz que lo hacía despertar con frecuencia mucho antes del alba. Y aunque siempre había sido un fiel cultivador de la me lancolía, ésta le había dado viveza, curiosidad y ma- licia, sensaciones que ahora parecían haberle abandonado.Marcus no sabía a quién culpar de su repentino cansancio y se supo enfermo, pero sus empíricos conocimientos médicos le advertían que su mal era de una naturaleza inapren- sible y etérea. No sabemos si antes o después de estas reflexiones, una mañana en la Sala Capitular un monje calvo y con enormes bolsas negras debajo de unos iris diminutos y opacos se de tuvo bruscamente en medio de las oraciones y se quedó mirándolo con profundo desprecio. Marcus hizo como que no se daba cuenta, y siguió arrancándose la cutícula con los dientes. El tipo, cubierto por una pátina de sudor frío, se le acercó mucho y le espetó violentamente, mientras le apuntaba con su índice adornado por una larguísi-ma uña negra: “¡Puesto que no eres frío ni caliente voy a vomitarte de mi boca!”. Es- cupitajos diminutos y blancuzcos caye ron sobre el hábito de Marcus, quien asqueado y con ganas de golpearlo hasta la muerte, se alejó de prisa y se retiró a su celda. De ahí en adelante, como presa de una maldición, se asomaba a la ventana, caminaba sin sentido de un lado a otro de la panda. Volvía a su celda y de nuevo empezaba a vagar, hasta que en cierto momento de la tarde corría a emborracharse con Babacus, un antiguo morador de ese mismo cenobio que había logrado agenciar se una cuevita para él solo.—Cerca pero no dentro —decía Babacus, que había renunciado al camino de la santidad por falta de motivación.— ¡Nunca llegaré a ser santo, soy demasiado gordo para eso! Es una cuestión de exceso de materia malvada en mi constitución ¿Te crees que con este tamaño me pueden colocar en un altar? Cristo era flaco y los emperadores gordos y degenerados —y primero se reía a carcajadas.—¡No tengo salvación posible, Marcus! ¡Nos vamos a podrir en el infierno!Pero luego dejaba su talante bonachón y alegre y se echaba a llorar abruptamente como un niñito. Era culpa del vino que fabricaba con una raquítica parra que colgaba de un bas- tón a la entrada de su cueva. Un extraño milagro sin duda, porque siempre tenía algo que fermentar y poseía una bien pertrechada bodega repleta de vinos y licores de colores que se multiplicaban en vez de panes y peces, y con los que se dedicaba a experimentar nue- vos y alocados aromas mientras conversaba con Marcus o con cualquier peregrino que pasara por ahí. Cuando se ponía llorón, Marcus abandonaba la cueva y se dedicaba a escuchar el sonido insistente del viento jugando entre las aberturas de esa tierra que todo el tiempo parecía es tar silbando una canción inextricable. Otras veces dejaba pasar los meses tendido en su cama, sin más distracción que el trabajo de una arañita con la que se había encariñado y que colgaba en un rincón de su celda.Años después, y ya consciente de su hastío, Marcus se preguntó si su estado no era el famoso demonio del mediodía, como era conocido en muchos sitios.IIIEl monje giróvago, como seca brizna de la soledad, está poco tranquilo, y sin que- rerlo, es suspendido acá y allá cada cierto tiempo.Un árbol trasplantado no fructifica y el monje vagabundo no da fruto de virtud. El enfermo no se satisface con un solo alimento y el monje acidioso no lo es de una sola ocupación.Evagrio Póntico. AcediaUnos lustros más estuvo Marcus dándole vueltas al asunto, hasta que un día, cuando su sombra se alargaba por la árida llanura y el sol se elevaba en el cielo con una rabia ardo- rosa y blanca, observó la luz, y cegado miró a los lados. Un silencio que casi le dolía, la ausencia de viento y el brillante amarillo del paisaje le produjeron una tristeza tan descon- solada; una epifanía en la que se veía diminuto, más ínfimo aun que una partícula de pol- vo, perdido entre la arena, como si por primera vez fuese consciente de su propia insigni- ficancia e imaginara a Dios, un Dios que siempre había medido según su miserable esta- tura, riéndose de todos esos excesos a los que su soberbia le habían empujado. Los lími- tes del tiempo se ensancharon y se vio condenado a la luz meridiana de la lucidez y al aburrimiento por los siglos de los siglos. Supo entonces, con toda certeza, que esa aflic- ción era el mismo demonio que había tentado a los hombres desde el inicio de los tiem- pos. Era la luz y la lucidez, era la amargura y el dolor del infierno.Algunos, en vez de hablar de pecados o vicios capitales, se referían a pensamientos, y entonces Marcus tuvo la absoluta certeza de que la acedía era, no sólo un pecado en sí mismo, sino la raíz de todos los demás. Anotó en su diario:Compruebo, no sin asombro, que mientras he estado por ahí, vagabundeando y lanzando blasfemias, esta desolación se mantenía dormida, más cuando no me ha quedado más remedio que callarme. Toda mi mezquindad y mi profundo vacío han venido a avergon- zarme como estoy seguro haría sobre mí la mirada de un verdadero y grandioso Dios...¿Por qué vía llegó un hombre tan poco virtuoso como Marcus a comprender la naturaleza de su propia miseria? Tendemos a pensar que fue por pura casualidad, y la pista más sig- nificativa para corroborar esta tesis la encontramos en las notas que realizó en su diario, que nos remiten a un pergamino encontrado en el desierto por un tal Pablo, el herejita, compañero de juegos en Samaria de Simón el Mago.Un día, y como solía hacer en sus ratos libres, que eran mayoría, Pablo se dedicaba a buscar entre las dunas objetos perdidos, ya que debido al intenso tráfico de mercaderes, beduinos y demás fauna que abundaba en los caminos del desierto, caían muchos obje- tos que quedaban sepultados en la arena, pequeños tesoros, que nuestro buen hombre se dedicaba a rescatar, con el fin de comerciar con ellos en los mercadillos que abunda- ban en la zona del Ponto.Así que una tarde inundada de calima, sus dedos estuvieron a punto de ser apareados por un escorpión, pero en vez de eso, descubrió un par de cilindros de bronce que, al lle- var a su guarida, develaron varios papiros escritos en caracteres totalmente indescifrables para Pablo, que a pesar de su respeto a la sabiduría, sólo dominaba un dialecto cerrado de arameo. Y aunque el herejita no logró entender absolutamente nada de lo que repre- sentaba aquella oscura grafía, cuentan que la sola visión de ella fue suficiente para sumir- lo en un estado de delirio tal que le hizo perseguir con saña a los romanos durante un mes, que fue lo que logró vivir luego de proceder velozmente en rapto, a inventar la prime- ra honda de la que se tenga noticia, y a ser posteriormente ajusticiado por algún esbirro de Tiberio. Más tarde los rollos fueron convertidos en un códice, hasta que nuestro amigo Marcus lo encontró por casualidad escondido en la biblioteca del cenobio. Entusiasmado, lo llevó discretamente a su celda y después de examinarlo una y otra vez, intentó traducir la misteriosa lengua en la que estaba escrita. Tarea que poco a poco logró completar con un juego de diccionarios de griego, sánscrito, latín, copto, fenicio y bereber que le prestó Babacus, logrando de ese modo deve lar un libelo escrito en un dialecto muy cerrado de griego firmado por un tal Esculapio de Pileta en el año 542 a. C:..Después de romper para siempre mis tratos y mi amistad con ese tal Tales de Mile- to, arribista filosófico de la peor calaña, cuya absurda y delirante teoría de que todo es agua, inunda con su simplismo miserable toda dialéctica racional sobre el origen de las cosas, y comprobando la cobardía teórica de ese bribón que se negó a irse a vivir al supuesto elemento originario, es decir, en la cloaca en la que habitan todas sus ideas, yo, Esculapio Piriandro de Pileta sostengo, sin la más pequeña duda, que todo es NADA, es decir, que LA NADA y solo ella habita en todos los elementos y que el vacío es lo que llena todas las cosas. Teoría de sencillísima com probación empírica, porque lo que queda cuando algo no está es “NADA” y esto no tiene dis- cusión posible, y el ser no es más que una absurda construcción cimentada en losnada fiables suelos de la NADA, ni “aire”, ni “fuego”, ni ostras del mar muerto en vinagre”, por lo que, siendo consecuente, y en nada pareciéndome a ese cobarde, declaro que me largo adonde abunda el elemento base del universo es decir, al de- sierto, que ya querría verlo yo a él habitan do las profundidades de un río...—¡Pero Marcus, estás hablando de uno de los mayores misterios del conocimiento espiri tual, ya que no se conoce con exactitud la naturaleza del mal y sus implicaciones! por eso los sabios decidieron relegarlo, incluso eliminarlo nominalmente de la lista tradicional de pecados capitales, dejando sólo siete, ¡que son los que ya tú conoces y practicas con en- tusiasmo fervoroso! —le espetó Babacus mientras ambos probaban un nuevo fermentado de lagartija con cactus llamado “O sole mio”.Según le contó, la acedía se había erigido como uno de los mayores misterios espiritua- les, pues se comentaba que el mismísimo Cristo, en su estancia en el desierto había ro- zado tal estado del alma. Así que, ¿cómo podía juzgarse a un seguidor del Mesías si atravesaba una crisis similar? Los más radicales alegaban que una crisis similar viniendo de un hombre im puro era ya en sí misma una aberración y conllevaba el pecado de orgu- llo. La gran cantidad de posiciones enfrentadas sobre la naturaleza de ese estado lo dis- tanciaban de la condición de vicio, pero de ninguna manera podían emparentarlo con la virtud. Tampoco se podía alegar enfermedad espiritual porque recordaba demasiado el aburrimiento primigenio que había creado el universo. Por lo tanto Marcus empezó a sos- pechar que detrás de su dolorosa e insípida turbación se escondía un misterio sagrado de terribles connotaciones para la doctrina toda.Según había logrado averiguar, la acedía consistía en una especie de insatisfacción exis- tencial que atacaba a algunos hombres sabios, sobre todo al mediodía, y que les hacía desesperar. Los seducidos por este vicio poco espectacular y terriblemente pernicioso en- contraban infinitamente absurda la existencia sobre la Tierra y eran conscientes de que no había nada delante ni detrás. Es decir, llegaban a la convicción más íntima posible de que todo era vanidad, por lo que nada valía la pena.Por razones que no lograba dilucidar, pero seguro de que plantearían serias dudas sobre la naturaleza de Dios, este pecado, no tan escandaloso como la ira o la lujuria, había sido borrado de la lista por motivos oscuros que calzaban con su verdadera naturaleza, más perniciosa y más brutal, que la sencillez de espíritu con la que suele asociarse el aburri- miento.Después de años entregado a pecados menores como la lujuria y el orgullo, Marcus esta- ba seguro de que había logrado descifrar el secreto más hermético de todos. Una falta que comprendía a todas los demás y que en sí misma reflejaba la mayor contradicción entre la búsqueda de sabiduría y el agrado a Dios.Parece claro que Marcus nunca trató de compartir con nadie sus descubrimientos. Atemo- rizado comprendía que seguramente Dios sabía que él sabía. ¿Qué sabía Marcus? Sólo él lo sabía. Y aunque durante algún tiempo estuvo paranoico por haber descifrado seme- jante se creto en el origen de todas las cosas, y comprendiendo que era algo que podía cambiar para siempre la concepción del universo, decidió utilizar su descubrimiento para no agobiarse pensando que el mediodía era como su alma. A partir del hallazgo, amargo y circular, per donó su propia naturaleza, pero sobre todo tuvo compasión de Dios. Así que dejó de preocuparle saber si existía o no.El agua fresca de la comprensión le dibujó a Marcus una extraña sonrisa en el rostro. Un nuevo talante, silencioso y activo se apoderó de su carácter. Recordó con cariño a su des preciado padre. Luego decidió irse a pelar papas a la cocina para ganarse la estancia. “Ora et Labora” fue su nuevo lema.Luego de un día de muchas tormentas de arena y muchos funerales, el viejo Marcus Has- tia dus entró en su celda y saludó a su arañita, descendiente de la primera que conoció, y así se remontó a generaciones de arañas como nunca hubiese podido concebir. Aunque le parecía y esto le hacía feliz que esta y la primera araña eran la misma. Y le comentó que el mundo seguía como siempre, moviéndose aunque él se hubiera quedado quieto allí durante medio siglo.La arena, las horas, habían continuado borrando del corazón de Marcus aquel vacío, por lo que decidió, sin ningún sentimiento de culpa, echarse una siesta antes de limpiar a los le prosos, que era su última obligación voluntaria en el convento.Esta es la historia de cómo Marcus descubrió en su fastidio algo que nunca pudo revelar a nadie porque apenas lo hizo dejó de preguntárselo. Entonces, mientras creía soñar, sin- tió un fuerte dolor en la cabeza y abrió los ojos, lo que le llevó a tener una visión espanto- sa y a la vez increíblemente dulce: la nariz de su padre, llena de puntos negros, le estaba hablando muy de cerca:—Marcus, hijo, despierta ya...— ¿Eh?Y recordó a Telonio, con el que se había peleado por unas cabras salvajes.—Telonio te asestó con el bastón en la cabeza y te dejó allí en la arena, hasta que unos monjes te encontraron y te trajeron a casa...— ¡Maldito Telonio!Luego miró al rincón de la pared: una araña estaba empezando a tejer su telaraña.



Fin 

🔴¿Es Venezuela🇻🇪 un país de ESCLAVOS ?

Ante el delirio de muchos venezolanos pidiendo un bombardeo para nuestro hermoso país no podemos dejar de preguntarnos si nuestro país es u...